jueves, 2 de junio de 2011

Nir Klinger



Maccabi Haifa, Maccabi Tel Aviv y la selección de Israel se reparten la carrera de este defensa que cumplió 45 años hace apenas una semana. Tras disputar más de 300 partidos en la liga hebrea y acumular más de 80 entorchados internacionales Klinger dijo adiós a los terrenos de juego en 1998.
Retirado en las filas del Maccabi Tel Aviv, ese mismo verano pasaba directamente al staff técnico del conjunto macabeo para ser asistente de Avram Grant. Tras dos temporadas en ese puesto, en el año 2000 decidía volar solo al aceptar la oferta del Beitar Be'er Sheva de la segunda división, al que llevó a una histórica tercera, perdiendo la posibilidad de ascender a la Premier League por sólo un gol.
Un cuarto puesto en su segunda temporada fue suficiente aval para retornar al Maccabi, aunque ahora como primer entrenador. Su arranque fue espectacular, devolviendo el título a las vitrinas del club después de seis años de sequía.
No pudo repetir éxito al año siguiente, cayendo en la fase previa de Champions y acabando como subcampeón de liga.
El siguiente hito en su palmarés fue la clasificación para la fase de grupos de la máxima competición continental, donde consiguió una victoria histórica ante el Ajax y un empate contra la Juventus. De vuelta a casa la discreta octava plaza en liga fue compensada por la Copa ganada al Maccabi Herzliya en la tanda de penaltis.
Esos logros no le valieron para terminar la siguiente campaña, renunciando a su puesto el 5 de diciembre de 2005 tras un mal arranque de temporada, en el que los macabeos fueron eliminados en la previa de la UEFA por el APOEL Nicosia chipriota.
Precisamente Chipre fue su siguiente destino. En el verano de 2006 firmaba como técnico del Enosis Neon Paralimni, al que dejaba quinto de la First Division, la máxima categoría del fútbol de la isla.
No abandonaba Chipre para su siguiente trabajo, ya que se hacía cargo del AEK Larnaca. Llevaba a los "guardianes" al cuarto puesto, aunque en su segunda campaña no tenía suerte y era destituido cuando el equipo bordeaba los puestos de descenso.
Asentado ya en una liga que empezaba a dominar, la 2008-2009 llevaba a nuestro protagonista al recién ascendido Paphos, al que salvó del descenso de forma brillante.
Eso le valió un contrato de tres años con el AEL Limasol, con el que se comprometió por tres años. Sólo cumplió cuatro meses de ese período, porque a principios de 2009 se sentaba en el banquillo del Nea Salamina Famagusta, colista en ese momento de la First Division.
Con el hebreo al mando no se pudo lograr el milagro, consumándose la pérdida de categoría el pasado verano.
Tras un periplo de cuatro años en Chipre, hace diez meses emprendía el regreso a casa para dirigir al Happoel Be'er Sheva. El "Orgullo del Negev" ha finalizado la liga a mitad de tabla, mientras en el resto de competiciones nacionales, la Copa y la Toto Cup, ha tenido un rendimiento discreto.

miércoles, 1 de junio de 2011

Robert Prosinecki



Este croata nacido en Alemania es todo en caso dentro del fútbol europeo de los años noventa. Figura rutilante del Estrella Roja campeón de Europa en 1991, su fichaje y posterior fracaso en el Real Madrid hizo que corrieran ríos de tinta sobre su fragilidad física y sus poco saludables costumbres.
Recuperado para el fútbol en Oviedo, todavía le dió tiempo a coger el "puente aéreo" para vestir la camiseta del Barça y apurar sus últimos años en activo jugando hasta en siete equipos distintos antes de colgar las botas en el verano de 2004.
Dejaba atrás un buen palmarés, tanto a nivel de clubes como de selección, pero lejos del que se auguraba teniendo en cuenta su talento. En su haber, sin embargo, ostenta el honor de ser el único jugador en marcar con dos selecciones distintas en el Mundial, en su caso Yugoslavia y Croacia.
Tras un par de años donde fue noticia por alguna incursión en el mundo de la publicidad, en 2006 volvía a la actualidad futbolística tras anunciarse un fugaz retorno en las filas del modesto NK Savski Marof y confirmarse su nombramiento como asistente de Slaven Bilic en la selección croata.
Con el combinado balcánico vivió la alegría de clasificarse para la Eurocopa de 2008 en Austria y Suiza, donde los "vatreni" cayeron en cuartos ante Turquía tras firmar una espectacular fase de grupos, y la decepción de quedarse a las puertas de lograr el billete para la Copa del Mundo celebrada el verano anterior en Sudáfrica.
Tras cuatro años de aprendizaje, el 9 de diciembre pasado se anunciaba su sorprendente fichaje por el Estrella Roja. En Belgrado apenas hubo reticencias a la incorporación de la antigua estrella rojiblanca al banquillo del Pequeño Maracaná, pero no se puede decir lo mismo en Croacia, donde las heridas de la guerra civil siguen abiertas.
La directiva apostaba por Prosinecki en medio de una grave situación económica y deportiva, ya que en los últimos años no había sido capaz de ganar la liga y en ese momento tenía cinco puntos menos que el Partizan, su gran rival.
Se aprovechó el parón invernal para que el croata sustituyera a Aleksandar Kristic. Con tres meses por delante el nuevo entrenador prometió dedicar 24 horas al día al club, y eso pareció traducirse en resultados. Un gol de Cadu dió la primera victoria de la nueva etapa, a la que siguieron siete más hasta empatar en la cabeza del campeonato con el Partizan.
Con ese panorama se llegaba al duelo de Belgrado, donde la "Estrella" pretendía vengar la eliminación en semifinales de Copa y auparse al primer puesto liguero.
Un solitario gol del ghanés Prince Tagoe otorgó el triunfo al Partizan, que aumentó su renta hasta los seis puntos en el final de la Super Liga.
De todas formas no se puede considerar un mal estreno para un técnico novato. Este verano Prosinecki y los suyos deberán seguir con su recuperación para que un club como el Estrella Roja recupere el lugar que le corresponde, tanto en Serbia como a nivel europeo.

martes, 31 de mayo de 2011

Tugay Kerimoglu



Uno de los mejores futbolistas del fútbol turco en los últimos años, Galatasaray y Blackburn guardan un rincón de honor para este centrocampista que también triunfó en Escocia militando en las filas del Glasgow Rangers.
Ganador de títulos en los tres equipos en los que jugó como profesional, también logró éxitos con el combinado otomano, participando en el histórico tercer puesto en el Mundial de Corea y Japón.
Más de dos décadas como profesional llegaba el momento de colgar las botas. Fue el 24 de mayo de 2009 en un encuentro contra el West Bromwich Albion donde un Ewood Park abarrotado se rindió a su héroe al ser sustituido por Martin Olsson.
Sólo unos días después se confirmaba su reencuentro con Mark Hughes, su antiguo entrenador en el Blackburn. Se incorporaba al staff técnico del Manchester City.
La salida de Fatih Terim de la selección provocó que se rumoreara con su desembarco en la Federación como entrenador asistente, pero finalmente el retorno a Turquía se produjo para volver a su casa, el Galatasaray. Lo hizo para hacerse cargo de la cantera del club en febrero del año pasado.
Ocho meses después, el 21 de octubre, se anunciaba su ascenso al primer equipo, para convertirse en ayudante de un ex-compañero de aventuras en el Ali Sami Yen, Georghe Hagi.
Una dura derrota en casa ante el Ankaragücü había dejado novenos a los de Estambul, por lo que el trabajo que esperaba al nuevo cuerpo técnico era arduo. Con un equipo con claros síntomas de descomposición la situación no mejoró, y el 22 de marzo de este año Hagi fue cesado.
El club quiso que Tugay se pusiera al frente de la nave, pero éste se negó alegando que hubiera sido un error ese nombramiento. Finalmente permaneció en su cargo como colaborador del nuevo técnico, Bülent Ünder, aunque ese cambio no impidió que el Galatasaray tuviera que conformarse con una discreta octava plaza final.
La nueva temporada será un nuevo desafío para el de Trabzon, que acompañará al antiguo seleccionador Fatih Terim en su tercera etapa en el barrio de Gálata. 

lunes, 30 de mayo de 2011

Luis Enrique Martínez



Ahora que el Barça de Pep Guardiola ha vuelto a demostrar su dominio exultante, merece la pena mirar no sólo a los jugadores que salen de La Masía, sino también a la cantera de entrenadores que se está desarrollando en Can Barça.
Nuestro protagonista hoy es Luis Enrique, de sobra conocido para los aficionados por su paso por los grandes de nuestro fútbol y por su entrega y coraje vistiendo la camiseta de la selección española. De hecho, los que ya tienen una edad nunca podrán olvidar las imágenes del asturiano sangrando y llorando tras el codazo de Tassotti en las semifinales de EEUU 1994, o las lágrimas de alegría dos años antes al lograr la medalla de oro olímpica en Barcelona.
Quince años después de su debut en Primera División, allá por 1989, "Lucho" dejaba los terrenos de juego con un "botín deportivo" nada despreciable: sólo la Copa de Europa, la Intercontinental y la UEFA se le resistían a nivel de clubes. Con la "Roja" Luis Enrique sumó tres participaciones mundialistas y una en la Eurocopa, aunque se retiró con el mal sabor de boca de no participar en los honores que han conseguido los nuestros en los tres últimos años.
Después de jugar su último partido ante el Racing, decidió alejarse del mundo del fútbol para dedicarse a algunas de sus aficiones como el surf o el marathon.
Dedicado de lleno a las competiciones de ultrafondo, sus planes se alteraron en el verano de 2008 con la llamada del Barça para hacerse cargo del filial, que acaba de ascender con Guardiola a la Segunda División B tras varios años a la deriva de los jóvenes culés.
El pase de Pep al primer equipo daba la oportunidad al novato Luis Enrique, que no pudo lograr el pase a la fase de ascenso a Segunda por un solo punto.
Sí consiguió ese propósito al año siguiente, tras terminar la temporada regular como segundo, sólo por detrás del Sant Andreu de Joan Gaspart.
Como subcampeón el Poli Ejido iba a ser su primer contrincante en el objetivo de acceder a la segunda categoría del fútbol español. La ida en Santo Domingo fue una auténtica locura, y el 3-3 con el que acabó el partido dejaba todo por resolver para el Mini Estadi. Un gol de Jonathan Soriano hizo inservible el logrado por Regal, dando el pase a los catalanes al siguiente duelo, donde esperaba el Jaén.
Tras el empate a cero de la Nueva Victoria, otra vez los blaugranas debían decidir   la eliminatoria en casa. Los pupilos de Luis Enrique no quisieron dar ninguna opción a los andaluces, y Jonathan y Thiago sentenciaron el pase de los suyos al enfrentamiento decisivo para retornar a la Liga Adelante.
Curiosamente allí les esperaba el Sant Andreu, al que dejaron en la cuneta haciendo valer el 1-0 de la ida firmado nuevamente por Soriano.
Tras un largo año por fin el Barça B retomaba el lugar que por trayectoria e historial le correspondía.
Luis Enrique afrontaba un doble reto en la temporada que está a punto de terminar: por un lado debía suministrar futbolistas al primer equipo, y por otro competir en  una categoría complicada como la Liga Adelante.
Un reto complicado que no ha podido tener una mejor respuesta: el filial culé puede firmar el próximo fin de semana un histórico tercer puesto, a la vez que jugadores como Thiago, Jonathan Dos Santos, Fontás o Bartra han tenido la oportunidad de jugar en el mejor equipo del mundo en los últimos años.
Tras anunciar su adiós a Can Barça, el futuro del asturiano parece lejos de la Ciudad Condal. Después de sonar para el Atlético de Madrid, su nombre se relaciona ahora con fuera a la Roma, donde podría suplir a otro ex-futbolista, Vincenzo Montella.  

viernes, 27 de mayo de 2011

Jacek Zielinski



Ligado durante la práctica totalidad de su carrera profesional al Legia de Varsovia, este defensa fue un fijo de la selección polaca, atesorando un total de 60 entorchados internacionales. Con esa camiseta disputó el Mundial de japón y Corea, tras dieciséis años de ausencia de las "águilas blancas" de la cita mundialista.
Recién colgadas las botas en el verano de 2004 pronto se vió abocado a sentarse en el banquillo del Legia. Con la directiva "legionaria" a punto de cerrar el fichaje del checo Jozef Chovanec, esta contratación se rompió a última hora por divergencias familiares. Eso obligó al antiguo defensor a ponerse el chandal para dirigir al equipo de su vida. Consiguió remontar una plaza para dejar al equipo en tercer puesto de Ekstraklasa, la primera categoría del fútbol polaco, llegando a semifinales en la competición del KO.
En el verano de 2005 dejó su rol para convertirse en ayudante de Dariusz Wdowczyk. Este dúo sufrió la decepción de su eliminación en la previa de la Copa de la UEFA, pero en liga se reivindicó logrando el octavo, y hasta el momento último, campeonato para el conjunto militar.
No duró mucho la aventura europeo de los de Varsovia, que cayeron en la previa de Champions y en la UEFA. Tampoco en liga hubo satisfacciones, y el 14 de abril Zielinski volvía a coger el timón del Legia, remontando para dejar al equipo tercero.
La llegada de Jan Urban provocó su salida del club, firmando por el Korona Kielce para la temporada 2007-2008, al que situó sexto a final de temporada.
Lejos de asentarse en Kielce, el verano de 2008 llevó al de Wierzbica a hacerse cargo del Lechia Gdansk. La primera vuelta dejó a los blanquiverdes al borde del descenso, situación que no mejoró con la reanudación de la competición tras el parón invernal. Una última derrota ante el Odra Wodzislaw provocó su destitución el 6 de abril de 2009.
Tras varios meses en el paro el 5 de enero de 2010 pasó a formar parte del staff técnico de la selección polaca bajo la dirección de Franciszek Smuda. Ocupó ese puesto hasta que el pasado 23 de marzo volvía a los banquillos de la Ekstraklasa para dirigir al Polonia Varsovia en la segunda parte del campeonato. 
Su objetivo era claro: eludir problemas clasificatorios. Con un sorprendente balance de cuatro victorias consecutivas colocó a los "camisas negras" cerca del tercer puesto, pero en las siguientes seis jornadas los suyos han bajado el pistón. Con sólo un partido por disputar los capitalinos aspiran a lograr la sexta plaza, lo que sería un buen resultado dada la situación en la que cogió las riendas del club.

jueves, 26 de mayo de 2011

Stephane Paille



Sochaux, Montpellier, Girondins (en dos etapas), Oporto, Caen, Olympique de Lyon, Mulhouse y Servette marcaron la trayectoria de este prolífico delantero, que llegó a vestir en ocho ocasiones la zamarra de los "bleus" entre 1986 y 1989.
En el verano de 1996 emprendía una nueva aventura, esta vez en Escocia. Llegaba a Edimburgo para enrolarse en el Heart of Midlothian, que sería su último club como futbolista en activo. A finales de mayo de 1997 la carrera de Paille finalizó de forma brusca: en un control antidopaje se convirtió en el primer futbolista "cazado" por la Federación escocesa en casi una década. Se comprobó que había tomado Dinintel, un compuesto que contenía anfetamina, antes de un encuentro frente al Kilmarnock el mes anterior. Pese a aducir que tomaba ese medicamento para controlar su peso, esa fue la losa que sepultó definitivamente sus opciones de seguir jugando.
Tras dos años alejado del mundo del fútbol en 1999 volvía para integrarse en el organigrama de cantera de su equipo nodriza, el Sochaux, para dirigir al equipo reserva.
Allí fue aprendiendo los secretos del oficio del entrenador hasta que en 2002 se lanzaba a la piscina firmando con el Besançon RC, al que ascendió a la Ligue 2 como campeón de la National. No pudo rematar la jugada al año siguiente, volviendo a la tercera categoría del fútbol galo por la vía rápida.
El descenso y su desacuerdo con la directiva a la hora de bajarse el sueldo provocó su salida del Franco Condado en julio de 2004.
A finales de año cambiaba de aires para desembarcar en el Racing Club de París, también inmerso en la National. A pesar de lograr un brillante sexto puesto, la quiebra del club a final de temporada volvió a obligarle a buscar acomodo en otro sitio.
Su lugar lo encontró en el Angers, pero tampoco tuvo suerte en esta ocasión, ya que en enero de 2006 era destituido por los malos resultados deportivos. Con sólo un punto sobre los puestos de descenso, Paille volvía a sufrir la cara menos amable del fútbol.
Un año y medio en el dique seco acabó en junio de 2007, cuando se trasladaba a la Costa Azul para intentar lograr lo que ya había conseguido antes con el Besançon: ascender a la Ligue 2. Pero nueve meses después, el 10 de marzo de 2008, era destituido con los "dragones rojos" en décimoquinta posición. El hombre que estaba destinado a ser su sustituto, su segundo William Prunier, renunciaba a ese puesto por solidaridad con su compañero.
Nuevamente llegó un parón a su carrera, que se reanudó en mayo de 2009 al ser reclutado por el Évian Thonon Gaillard Fútbol Club de la National. Con refuerzos como el portero Bertarnd Laquait y del centrocampista Cedric Barbosa, los "rosas" destacaban como claros favoritos a lograr acceder a la Ligue 2. Todo parecía rodado con el equipo coliderando el campeonato, pero una mala racha a principios del año pasado provocó su despido el 18 de enero después de una derrota contra el París FC.
Esa ha sido, hasta el momento, su última experiencia como técnico.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Rashid Rajimov

MOSCOW, RUSSIA - MARCH 13:  Head coach Rashid Rakhimov of FC Amkar Perm issues instructions during the Russian Premier League match between PFC CSKA Moscow and FC Amkar Perm at the Luzhniki Stadium on March 13, 2011 in Moscow, Russia.

Conocido en nuestro país por su bigote y por haber vestido la camiseta del Valladolid en la temporada 1992-1993, Rajimov fue otro de esos futbolistas a los que la desintegración de la URSS llevó a jugar con dos selecciones distintas, Rusia y Tayikistán, su país de orígen.
Surgido de la cantera del SKA-Pamir de su Dushanbe natal, fichó por el Spartak de Moscú antes de tener un fugaz de paso por nuestra liga. De vuelta a Rusia, jugó en el Lokomotiv y de nuevo en el Spartak para emprender la aventura austriaca en 1995.
Cinco temporadas en el Austria de Viena y una en el Admira Wacker fueron el preludio de su retirada en las filas del Ried, allá por el año 2002.
Asentado ya en este país, fue contratado como técnico del Admira Wacker en diciembre de ese mismo año para reemplazar a Walter Knaller e intentar luchar por la permanencia en la Bundesliga, algo que consiguió al escalar desde el farolillo rojo hasta la séptima plaza a final de temporada.
Al año siguiente mejoró sus números en liga para finalizar sexto, alcanzando los octavos de final de Copa, pero eso no impidió que renunciara al cargo una vez finalizada la campaña.
Dos años después retornaba a Rusia para hacerse cargo del FK Amkar Perm, que se encontraba en puestos de descenso. Tras una serie buenos resultados el Amkar se mantuvo en la Premier League y Rakhimov firmó un contrato de dos años con el club a comienzos de 2007.
Con él en el banquillo los rojinegros firmaron un buen año, asentándose en la zona media de la tabla, lo que provocó su cambio de aires. El 6 de diciembre de 2007 firmaba con el Lokomotiv de Moscú, campeón de Copa y que acababa de ser eliminado de la UEFA al terminar colista del grupo B.
La llegada de Rajimov no sirvió para ganar la Supercopa rusa, que caía  del lado del Zenit, ni tampoco para debutar con victoria en la Premier, donde el cuadro ferroviario cayó por la mínima ante el Rubin. No pintaba bien, pero a partir de ahí todo fue sobre ruedas: diez jornadas sin perder auparon al Lokomotiv a la tercera plaza, empatado a puntos con el Spartak.
Sin embargo, no pudieron mantener ese ritmo tras el verano, y finalmente tuvieron que consolarse con el séptimo lugar en la Premier.
2009 empezó de forma irregular para el "Loko", que no terminaba de arrancar en liga y que además era eliminado en Copa por el CSKA en cuartos. El golpe de gracia se lo dió el Kuban Krasnodar, que con un gol del ghanés Haminu Dramani sentenciaba al técnico tayiko a finales de abril.
A principios de septiembre, menos de veinte meses después de abandonar Perm, Rakhimov volvía al Amkar, que nuevamente se encontraba en problemas y había sido apeado de la Europa League por el Fulham. No sólo salvó al equipo, sino que además llegó a semifinales de Copa, donde el Zenit tenía que recurrir a la tanda de penaltis para impedir que llegara a la final.
El arranque de la nueva temporada volvió a situar a los de Rakhimov en la zona baja de la tabla, y sólo en la última jornada pudo asegurar su permanencia entre los mejores del fútbol ruso.
Hace dos meses arrancaba su tercera temporada en el cargo. En Copa fueron apeados en octavos por el Krasnodar, mientras en la Premier los rojinegros están en penúltima posición cuando se llevan disputadas diez jornadas.