lunes, 18 de julio de 2011

Hasta septiembre

Han sido más de dos centenares de protagonistas los que han pasado por nuestro blog desde que arrancaramos hace casi diez meses. En ese tiempo hemos descubierto que muchos futbolistas que alcanzaron prestigio sobre el césped intentaban trasladarlo a su carrera como entrenadores. Desde Islandia hasta Sudáfrica, desde Estados Unidos hasta Nueva Zelanda, por aquí han pasado algunos que han prolongado su buena fama en los bancos, y otros que han tenido menos fortuna.
Como los futbolistas, nos vamos de pretemporada para llegar frescos al inicio del nuevo curso futbolístico.

Nos vemos.

viernes, 15 de julio de 2011

Steve Bruce



Si Tony Adams es un símbolo del Arsenal de las últimas décadas, Steve Bruce lo es del Manchester United. A pesar de no haber jugado nunca con los "pross", Bruce se convirtió en todo un ídolo de la grada de Old Trafford, jugando más de 300 encuentros con los "diablos rojos" y ganando todos los títulos existentes en Inglaterra, además de una Recopa y una Supercopa de Europa.
La trayectoria de este central se completó con once campañas en activo, repartidas entre Gillingham, Norwich, Birmingham y Sheffield United, donde empezó a entrarle el "gusanillo" de los banquillos.
En su debut como técnico dejó al United octavo de la First Division, dando además muestra del carácter del que hizo gala como defensa al retirar a sus futbolistas del campo en una eliminatoria de la FA Cup ante el Arsenal tras no devolver los "gunners" un balón que sus hombres habían lanzado previamente fuera para atender a un lesionado.
Al final de esa temporada decidió abandonar su puesto debido a la falta de fichajes del club y estuvo a punto de abandonar su carrera de entrenador para dedicarse a comentar partidos en la televisión.
Sin embargo, el Huddersfield Town consiguió persuadirle para que reconsiderara su postura. Tras un arranque positivo, con el equipo en puestos de play-off, se produjo el bajón de los "terriers", que no consiguieron su objetivo.
La mala racha se alargó al inicio de la 2000-2001, y tras una serie de resultados negativos Bruce fue cesado el 16 de octubre de 2000.
A pesar de tener una oferta del Queens Park Rangers no fue hasta abril de 2001 cuando dió el paso de volver a dirigir un equipo, el Wigan. Consiguió meterse en la fase de ascenso, pero al perder en semifinales decidió hacer las maletas.
Su siguiente club fue el Crystal Palace, al que parecía llevar directamente de vuelta a la Premier, pero tres meses después de llegar al cargo lo abandonaba al ser llamado por el Birmingham.
Su decisión no fue equivocada, logrando el ascenso a la Premier al derrotar al Norwich en la eliminatoria decisiva. La llegada de hombres como el francés Dugarry fortaleció el proyecto "blue", que consiguió la permanencia con solvencia y superando incluso al eterno rival, el Aston Vila, algo que no sucedía desde la década de los setenta.
Al año siguiente mejoró posición, acabando en décima posición.
En junio de 2005 se habló de prolongar su contrato durante cinco temporadas más, pero el interés del Newcastle hizo que ese acuerdo pudiera quedar en papel mojado.
Sin embargo, finalmente Bruce siguió fiel al Birmingham. Las expectativas eran altas, pero el equipo finalizó nuevamente a mitad de tabla.
La cosa se complicó en la 2006-2007, donde un inicio discreto y una humillante goleada ante el Liverpool en la FA Cup (7-0) hizo que surgieran las primeras voces pidiendo la destitución del técnico del Northumberland.
El descenso a The Championship no arrastró a Bruce, que emprendió la difícil labor de devolver al Birmingham a la Premier. Pero esta vez Bruce y los suyos no fallaron, y a pesar de que el liderato se les escapó en la última jornada, firmaron la vuelta a la élite del fútbol inglés por la puerta grande.
La llegada de Carson Yeung como máximo accionista creó dudas en cuanto a su continuidad, y en noviembre de 2007 el Wigan se hacía con los servicios del ex del Manchester previo pago de 3 millones de libras.
Bruce pasaba a cobrar la astronómica cifra de 2 millones de libras, y para merecerlos debía salvar a los "latics" del descenso. Lo logró con cierta solvencia, y eso hizo que el Newcastle llamara de nuevo a su puerta, aunque la respuesta fue otra negativa.
Su segunda temporada fue aún mejor, acabando en la zona media pese al traspaso de Wilson Palacios al Tottenham en el mercado invernal.
Pese a todo Bruce decidió cambiar de aires, y el 3 de junio de 2009 firmaba un contrato por tres temporadas con  el Sunderland. Pese a un rendimiento irregular, los "Black Cats" salvaron  la categoría con solvencia a final de año.
mejor aún le han ido las cosas la temporada que acaba de finalizar, ya que el Sunderland escaló hasta la décima plaza, a sólo dos puntos de la octava ocupada por el Fulham. Esos logros han provocado que su contrato se alargara el 11 de febrero, con lo que su nuevo compromiso expirará en junio de 2014.

jueves, 14 de julio de 2011

Jorge da Silva



Salido de los potreros de Fénix, también Danubio y Defensor Sporting tuvieron a este goleador en sus filas antes de que aterrizara en España en el mercado invernal de la temporada 1982-1983 para fichar por el Valladolid.
Tras media vuelta de aclimatación, la segunda temporada en Pucela consagró al "Polilla", que fue Pichichi y contribuyó a la consecución de la Copa de la Liga por los blanquivioletas. Su tercer año fue el último en Zorrilla, firmando por el Atlético de Madrid al final de la 1984-1985.
Allí jugaría dos temporadas, con un rendimiento goleador que fue de más a menos debido a la falta de confianza de Luis Aragonés.
Finalizado su periplo europeo volvió a Sudamérica, para seguir goleando en Argentina, Chile y Colombia antes de colgar las botas en uno de sus primeros equipos, el Defensor Sporting, en 1997.
A los títulos a nivel de club en varios países unió a su retirada 26 partidos internacionales y 6 goles con la selección de su país, con el que disputó el Mundial 1986 y la Copa América 1993.
El cambio de siglo supuso también novedades para el antiguo delantero charrúa, que se desempeñó como seleccionador sub 17 y sub 20, a la vez que actúo como ayudante de Víctor Púa en el combinado absoluto (fue incluso interino después del Mundial de Japón y Corea). En el Sudamericano juvenil de 2003, disputado en casa,  su equipo fracasó, no logrando billete para el Mundial de la categoría.
Esos malos resultados hicieron que su trayectoria se paralizara durante dos años y medio, hasta que fue contratado por Defensor Sporting para dirigir su primer equipo. Su éxito fue casi inmediato, logrando alzarse con el Apertura 2007, y finalizando el año con el título nacional por delante de River Plate, Nacional y Peñarol y los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
No pudo repetir al año siguiente, pero su equipo hizo una gran Copa Libertadores, donde sólo el Estudiantes argentino fue capaz de cortar el pase a semifinales del cuadro "violeta".
Con un caché creciente Da Silva emprendió la aventura árabe para dirigir al Al Nassr, donde sucedería al argentino Edgardo "Patón" Bauza. Ese paso atrás, propiciado por la oferta económica, finalizó cuando a mediados de noviembre del año pasado aterrizaba en una liga más competitiva, la argentina.
Llegaba a Godoy Cruz para sustituir a Omar Asad, que había sorprendido con una muy buena campaña como debutante en primera división al llevar al equipo mendocino a un inédito quinto puesto en el Torneo Apertura.
Volvía a disputar la Libertadores y se estrenaba en la Primera con el objetivo de emular a su antecesor. Su debut en el puesto no pudo ser más espectacular, aplastando a Boca en la mítica Bombonera por un inapelable 4-1. Repitió triunfo en el primer partido de la fase de grupos de la competición sudamericana, venciendo al Liga de Quito ecuatoriano.
En liga se mantuvo en la parte de arriba, pero en la competición continental dos derrotas ante Peñarol y Liga de Quito impieron al Tomba meterse en la siguiente fase del torneo.
Centrados ya en el final del Clausura, los "bodegueros" fueron los únicos capaces de plantar batalla a Vélez y Lanús en la lucha por el título, aunque cedieron en la antepenúltima jornada al caer 2-0 en El Fortín de Liniers, finalizando terceros en el campeonato finalizado hace apenas un mes.

miércoles, 13 de julio de 2011

Zoran Njegus



Seis años en la liga española, defendiendo los colores de Atlético de Madrid y Sevilla, hacen que nuestro protagonista de hoy no sea un desconocido ni mucho menos. Surgido en el Sloboda Uzice, el paso por el Estrella Roja de Belgrado hizo que este centrocampista de corte defensivo recalara en el Vicente Calderón. Ni en Madrid ni en Sevilla pasó de ser un futbolista de equipo, no llegando al centenar de encuentros en Primera.
Su último año en el club de Nervión estuvo lleno de dificultades: fue sancionado por el cuadro hispalense al retrasar su retraso tras las vacaciones navideñas, y finalmente le fue rescindido el año de contrato que le quedaba por cumplir. Ese suceso coincidió con su retirada de los terrenos de juego, apenas superada la treintena.
Dejaba atrás un puñado de partidos con la selección serbia, y una carrera envidiable teniendo en cuenta que su calidad futbolística no era ni mucho menos destacada.
De vuelta a su país trabajo como asistente de Slobodan Krcmarevic en la cantera del Partizan, ascendiendo posteriormente para ejercer esa misma labor en la primera plantilla del Estrella Roja al lado de Milorad Kosanovic.
Su estreno como primer entrenador no pudo ser en otro sitio que en el club de su ciudad, el Sloboda Uzice, aunque su primera gran oportunidad llegó el 25 de septiembre del año pasado, cuando se hacía cargo del FK Javor en sustitución de Radovan Curcic.
Tres puntos de quince posibles imponían el cambio en el banquillo, y Njegus recibió el encargo de enderezar la nave, contando con el apoyo de Milan Simeunovic y Goran Maric. Con una temporada muy regular los de Ivanjica consiguieron acabar octavos, a sólo un puesto de repetir la posición alcanzada la temporada anterior.
Ese buen papel hizo que un mes antes de cumplir 37 años, el pasado 7 de junio se convirtiera en el entrenador del Spartak Zlatibor Voda, días después de que Ljubomir Ristovski anunciara que no continuaría en el banco de los de Subotica pese a dejar al equipo quinto en la Super Liga.
Con esos antecedentes, Njegus tendrá un reto importante que superar a partir del próximo 13 de agosto, cuando arrancará la temporada recibiendo en casa ni más ni menos que al Estrella Roja.

martes, 12 de julio de 2011

Eric Roy



Niza vió nacer a este centrocampista, que después de jugar en el club de su ciudad y en el Toulon antes de saltar al Olympique de Lyon, donde pasó tres años. Pieza clave para los lioneses, en 1999 se trasladaba a Marsella para jugar en uno de los grandes del fútbol galo, el L´OM, donde marcó una decena de goles en más de un centenar de encuentros en la Ligue 1.
Temporada y media en el Sunderland inglés y medio año en el Troyes fueron el preludio de una brevísima estancia en la liga española, donde pasó con más pena que gloria por las filas del Rayo Vallecano.
En el verano de 2002 volvió donde había empezado todo, aterrizando en Stade Municipal du Ray para volver a enfundarse la camiseta de "Les Aiglons" en sus dos últimos años como profesional. Tras una primera campaña en la que lo jugó casi todo y llegó a marcar un par de goles, su rol pasó a ser secundario en su segundo año, retirándose a final de temporada, con la única espina de no haber conseguido vestir la elástica "bleu".
No queriendo desvincularse del club de su ciudad, Roy quedó encuadrado dentro del esquema organizativo de la entidad de la Costa Azul, ejerciendo varias funciones.
La última de ellas fue la de director deportivo, cargo que ocupaba cuando el 10 de marzo del año pasado se produjo la destitución del técnico de la primera plantilla, Didier Ollé-Nicolle. Con el equipo a punto de entrar en la zona de descenso, el presidente del club, Gilbert Stellardo, anunciaba que el grupo formado por Eric Roy, René Marsiglia y Frederic Gioria se haría cargo de la situación hasta final de temporada.
Tres victorias consecutivas ante Le Mans, PSG y Toulouse colocaban al Niza lejos de la parte baja de la tabla y con un sprint final más que positivo los de la Costa Azul salvaban la categoría con una solvencia inesperada.
Su segundo año empezó a lo grande, con dos victorias y tres empates que dejaban a su equipo cuarto en la clasificación. Ese arranque fulgurante se fue frenando con el avance de la primera vuelta, que terminaron con cuatro puntos de ventaja sobre el descenso.
Mientras, el mejor rendimiento del Niza quedó para la Copa de Francia, donde tras eliminar a Olympique de Lyon, Drancy y Stade Reims sólo el Lille evitó que alcanzara la gran final.
De vuelta a la Ligue 1, la renta de los de Roy quedó reducida a un punto sobre el antepenúltimo clasificado, el Nancy, cuando quedaban cinco partidos con disputar.
Las victorias ante el colista Arles-Avignon y el Lorient fueron fundamentales para sellar la permanencia del Niza, en un año complicado en la competición liguera, pero brillante en el torneo del KO.
Ese logro ha hecho que se haya mantenido la confianza en el trabajo de Roy, que a partir del próximo 6 de agosto afrontará el arranque de su tercera temporada en el banco del Municipal du Ray.

lunes, 11 de julio de 2011

Robert Warzycha



Este mediocampista triunfó en Polonia, donde ganó dos Ligas y una Supercopa vistiendo los colores del Gornik Zabrze antes de dar el salto en 1991 al Everton de la Premier League. Allí tuvo el honor de ser uno de los trece futbolistas que participó en el estreno de la rebautizada liga inglesa junto a hombres como Cantona, Schmeichel o Kanchelskis.
Tres años impartiendo magisterio en la medular de los "blues" y el polaco se despedía de las grandes ligas europeas para jugar sus últimas temporadas en Europa en Hungría, primero en el Pecsi Mecsek y después en un histórico venido a menos, el Honved.
En 1996 Warzycha hacía las maletas y cruzaba el Atlántico para jugar en el Columbus Crew de la Major Soccer League. Durante seis años enamoró a la afición de Ohio, que idolatró al "Rifle polaco".
Mermado por las lesiones se retiró ya cerca de los cuarenta en 2002, aunque este internacional con Polonia decidió ponerse a disposición de su último club para convertirse en segundo entrenador de la primera plantilla. Su labor era la de apoyar al técnico que había tenido en sus últimos años en activo y con el que había ganado su único título en EEUU (la Open Cup), Greg Andrulis.
Merced a ese trofeo este tándem afrontó la Copa de Campeones 2003, donde eliminaron al Árabe Unido panameño, pero cayeron ante los Monarcas Morelia mexicanos.
Al año siguiente mejoró el papel de los de Ohio ganando la MLS Supporters' Shield, lo que hizo que el jefe de Warzycha fuera nombrado entrenador el año en la MLS.
Partícipe de estos logros, el 12 de julio de 2005 el ex-internacional polaco vió como se le abrían las puertas del banquillo del Columbus Crew Stadium. La mala clasificación del equipo, último en la Conferencia Este, hizo que Andrulis fuera despedido y su asistente fuera el elegido para sustituirle.
Pese al cambio, los Crew no abandonaron la posición de colistas, y Warzycha volvió a su rol de asistente, esta vez colaborando con Sigi Schmid.
2006 fue un año de reconstrucción de la franquicia, que volvió a quedarse fuera de los play-off, noticia que empeoró con el fallecimiento de su fundador, Lamar Hunt.
En 1997, con la MLS revolucionada por el aterrizaje de David Beckham en Los Angeles, Schmid y Warzycha apostaron por su particular crack, Guillermo Barros Schelotto, pero nuevamente se fracasó en el intento de entrar en la lucha por el título.
La espada pendía sobre la cabeza del entrenador, y parecía que Warzycha volvería a ser la solución a los problemas del equipo, pero con un juego más conjuntado y con un "Guille" funcionando a pleno rendimiento llegaron los éxitos, con la consecución de la Supporter's Shield y la MLS Cup. Pese a todo Sigi Schmid abandonó la entidad para fichar por los Seattle Sounders, lo que supuso el espaldarazo definitivo para Warzycha.
Su arranque no pudo ser mejor, alcanzando la Supporter´s Shield al ser el mejor equipo de la temporada regular, lo que aseguró a los aurinegros su participación en la Open Cup y CONCACAF Champions League al año siguiente. La nota negativa llegó en las semifinales de la Conferencia Este, donde el Real Salt Lake acabó consu sueño de seguir avanzando hacia la final de la MLS.
2010 empezó con la prolongación del contrato de Barros Schelotto, al que se unió mediada la temporada la contratación del peruano Andrés Mendoza. Los de Warzycha acabaron segundos en la Conferencia Este, siendo superados sólo por los New York Red Bull. Los Colorado Rapids cortaron su pase a semifinales de la MLS en la tanda de penaltis. 
En la Champions también rindieron a gran nivel, superando la fase de grupos y cayendo también en cuartos de final a manos del Real Salt Lake.
La salida de Guillermo Barros Schelotto, Frankie Hedjuk, Brian Carrol y otros futbolistas supusieron un cambio de ciclo para la franquicia de Ohio a finales del año pasado.
Esta temporada en la MLS el equipo ha ido de más a menos, y ahora mismo pelea por estar arriba en la Conferencia Este con New York Red Bull y Philadelphia Union, además de por entrar en las semifinales de la MLS Cup.

viernes, 8 de julio de 2011

Frank Rijkaard



Poco espacio hay para más trofeos en las vitrinas de Frank Rijkaard, que ganó todo lo que se puede ganar como futbolista gracias a su pertenencia a Ajax, Milán y a la selección holandesa. Sólo el Mundial se le resistió a este elegante centrocampista salida de la cantera "ajacied" y que triunfó a lo grande con el mejor Milan, el de Arrigo Sacchi. Tras su etapa en San Siro volvió a casa para retirarse en el Ajax, al final de la temporada 1994-1995.
Como muchos futbolistas de élite, Rijkaard pronto desarrolló su interés por conocer todo lo relacionado con la dirección técnica de equipos. Junto a Ronald Koeman formó parte del staff técnico de la selección "oranje" en el Mundial de Francia, participando en el tercer puesto logrado por los neerlandeses.
Tras la salida del cargo de Hiddink, la sorpresa fue mayúscula cuando la elección de la Federación recayó en su inexperto asistente. Debutó con un empate ante Alemania en un amistoso, pero en los siguientes encuentros de preparación para la Eurocopa de la que los suyos eran anfitriones el rendimiento no fue el deseado.
Rompieron esa mala imagen cuando se acercaba el torneo, en el que alcanzaron las semifinales, y en el que sólo Italia fue capaz de separarles de la final en la tanda de penaltis.
Un minuto después de esa dolorosa eliminación renunciaba al cargo, "después de no haber conseguido el objetivo que se había marcado, ganar el título".
Después de un año sabático el Sparta de Rotterdam le ofrecía la oportunidad de entrenar a nivel de club, y Rijkaard recogió ese reto para la temporada 2001-2002. La goleada ante el Feyenoord en la jornada inaugural fueron preludio de una temporada complicada, que finalizó con el descenso del conjunto.
Con ese precedente nadie esperaba lo que iba a suceder a continuación. En el verano de 2003 el nuevo Barça de Joan Laporta apostaba por el holandés para liderar el proyecto culé. Proyecto que estuvo de hacer aguas a mitad de temporada, sobre todo tras una dura derrota ante el Racing (3-0). Sin embargo, el equipo se rehizo para realizar una segunda vuelta espectacular y firmar el subcampeonato liguero, que sirvió para cicatrizar las decepciones en Champions League y Copa del Rey.
Las siguientes dos temporadas tienen poco que contar, ya que fueron de éxitos absolutos, ganando dos Ligas (2005 y 2006); dos Supercopas españolas (2005 y 2006); y rematando el brillante juego de los Ronaldinho, Etoo, Xavi, Deco y compañía levantando la segunda Champions en la historia del Barça en 2006.
Con la conquista de la "orejona" se convirtió en la quinta persona, en orden cronológico, en conseguirla como jugador y entrenador. Se unía así a un prestigioso club formado, ni más ni menos, que por Miguel Muñoz, Giovanni Trapattoni, Johann Cruyff y Carlo Ancelotti.
Pero ese equipo de ensueño que había enamorado a medio mundo entró en decadencia, y tras dos temporadas sin títulos Joan Laporta anunció el 8 de mayo de 2008 el final de la etapa de Rijkaard en Barcelona. El "tulipán" sería sustituido por un técnico joven, sin experiencia, pero con un carisma innegable entre la parroquia culé, Pep Guardiola.
El desgaste de cinco temporadas al máximo nivel hizo que Rijkaard parara otra vez, y no fue hasta el 5 de junio de 2009 cuando el holandés aclaraba su futuro, que estaría ligado al Galatasaray durante las dos siguientes temporadas.
Consiguió meter a los leones en la fase de grupos de la Europa League, que superó como campeón. En la segunda ronda se acabó la suerte de los otomanos, que fueron eliminados por el Atlético con un gol in extremis de Diego Forlán.
El correcto año del Galatasaray se completó con la tercera plaza en la Superliga y los cuartos de final de Copa.
Sin embargo, no iba a terminar su segunda campaña en Estambul. La eliminación en la fase previa de la Europa League y un discreto inicio liguero (rematado por una sorprendente derrota ante el Ankaragucu) provocaron el despido del ex-técnico del Barça el 20 de octubre del año pasado que, curiosamente, era reemplazado por otro símbolo del club al que dirigía, Gica Hagi.
Tras ser objeto de todo tipo de especulaciones en los últimos meses, Rijkaard volvía a dar un triple salto mortal para dejar a todos con la boca abierta y firmar hace unos días por la selección de Arabia Saudí, donde es previsible que gane más dólares que partidos.