lunes, 11 de julio de 2011

Robert Warzycha



Este mediocampista triunfó en Polonia, donde ganó dos Ligas y una Supercopa vistiendo los colores del Gornik Zabrze antes de dar el salto en 1991 al Everton de la Premier League. Allí tuvo el honor de ser uno de los trece futbolistas que participó en el estreno de la rebautizada liga inglesa junto a hombres como Cantona, Schmeichel o Kanchelskis.
Tres años impartiendo magisterio en la medular de los "blues" y el polaco se despedía de las grandes ligas europeas para jugar sus últimas temporadas en Europa en Hungría, primero en el Pecsi Mecsek y después en un histórico venido a menos, el Honved.
En 1996 Warzycha hacía las maletas y cruzaba el Atlántico para jugar en el Columbus Crew de la Major Soccer League. Durante seis años enamoró a la afición de Ohio, que idolatró al "Rifle polaco".
Mermado por las lesiones se retiró ya cerca de los cuarenta en 2002, aunque este internacional con Polonia decidió ponerse a disposición de su último club para convertirse en segundo entrenador de la primera plantilla. Su labor era la de apoyar al técnico que había tenido en sus últimos años en activo y con el que había ganado su único título en EEUU (la Open Cup), Greg Andrulis.
Merced a ese trofeo este tándem afrontó la Copa de Campeones 2003, donde eliminaron al Árabe Unido panameño, pero cayeron ante los Monarcas Morelia mexicanos.
Al año siguiente mejoró el papel de los de Ohio ganando la MLS Supporters' Shield, lo que hizo que el jefe de Warzycha fuera nombrado entrenador el año en la MLS.
Partícipe de estos logros, el 12 de julio de 2005 el ex-internacional polaco vió como se le abrían las puertas del banquillo del Columbus Crew Stadium. La mala clasificación del equipo, último en la Conferencia Este, hizo que Andrulis fuera despedido y su asistente fuera el elegido para sustituirle.
Pese al cambio, los Crew no abandonaron la posición de colistas, y Warzycha volvió a su rol de asistente, esta vez colaborando con Sigi Schmid.
2006 fue un año de reconstrucción de la franquicia, que volvió a quedarse fuera de los play-off, noticia que empeoró con el fallecimiento de su fundador, Lamar Hunt.
En 1997, con la MLS revolucionada por el aterrizaje de David Beckham en Los Angeles, Schmid y Warzycha apostaron por su particular crack, Guillermo Barros Schelotto, pero nuevamente se fracasó en el intento de entrar en la lucha por el título.
La espada pendía sobre la cabeza del entrenador, y parecía que Warzycha volvería a ser la solución a los problemas del equipo, pero con un juego más conjuntado y con un "Guille" funcionando a pleno rendimiento llegaron los éxitos, con la consecución de la Supporter's Shield y la MLS Cup. Pese a todo Sigi Schmid abandonó la entidad para fichar por los Seattle Sounders, lo que supuso el espaldarazo definitivo para Warzycha.
Su arranque no pudo ser mejor, alcanzando la Supporter´s Shield al ser el mejor equipo de la temporada regular, lo que aseguró a los aurinegros su participación en la Open Cup y CONCACAF Champions League al año siguiente. La nota negativa llegó en las semifinales de la Conferencia Este, donde el Real Salt Lake acabó consu sueño de seguir avanzando hacia la final de la MLS.
2010 empezó con la prolongación del contrato de Barros Schelotto, al que se unió mediada la temporada la contratación del peruano Andrés Mendoza. Los de Warzycha acabaron segundos en la Conferencia Este, siendo superados sólo por los New York Red Bull. Los Colorado Rapids cortaron su pase a semifinales de la MLS en la tanda de penaltis. 
En la Champions también rindieron a gran nivel, superando la fase de grupos y cayendo también en cuartos de final a manos del Real Salt Lake.
La salida de Guillermo Barros Schelotto, Frankie Hedjuk, Brian Carrol y otros futbolistas supusieron un cambio de ciclo para la franquicia de Ohio a finales del año pasado.
Esta temporada en la MLS el equipo ha ido de más a menos, y ahora mismo pelea por estar arriba en la Conferencia Este con New York Red Bull y Philadelphia Union, además de por entrar en las semifinales de la MLS Cup.

viernes, 8 de julio de 2011

Frank Rijkaard



Poco espacio hay para más trofeos en las vitrinas de Frank Rijkaard, que ganó todo lo que se puede ganar como futbolista gracias a su pertenencia a Ajax, Milán y a la selección holandesa. Sólo el Mundial se le resistió a este elegante centrocampista salida de la cantera "ajacied" y que triunfó a lo grande con el mejor Milan, el de Arrigo Sacchi. Tras su etapa en San Siro volvió a casa para retirarse en el Ajax, al final de la temporada 1994-1995.
Como muchos futbolistas de élite, Rijkaard pronto desarrolló su interés por conocer todo lo relacionado con la dirección técnica de equipos. Junto a Ronald Koeman formó parte del staff técnico de la selección "oranje" en el Mundial de Francia, participando en el tercer puesto logrado por los neerlandeses.
Tras la salida del cargo de Hiddink, la sorpresa fue mayúscula cuando la elección de la Federación recayó en su inexperto asistente. Debutó con un empate ante Alemania en un amistoso, pero en los siguientes encuentros de preparación para la Eurocopa de la que los suyos eran anfitriones el rendimiento no fue el deseado.
Rompieron esa mala imagen cuando se acercaba el torneo, en el que alcanzaron las semifinales, y en el que sólo Italia fue capaz de separarles de la final en la tanda de penaltis.
Un minuto después de esa dolorosa eliminación renunciaba al cargo, "después de no haber conseguido el objetivo que se había marcado, ganar el título".
Después de un año sabático el Sparta de Rotterdam le ofrecía la oportunidad de entrenar a nivel de club, y Rijkaard recogió ese reto para la temporada 2001-2002. La goleada ante el Feyenoord en la jornada inaugural fueron preludio de una temporada complicada, que finalizó con el descenso del conjunto.
Con ese precedente nadie esperaba lo que iba a suceder a continuación. En el verano de 2003 el nuevo Barça de Joan Laporta apostaba por el holandés para liderar el proyecto culé. Proyecto que estuvo de hacer aguas a mitad de temporada, sobre todo tras una dura derrota ante el Racing (3-0). Sin embargo, el equipo se rehizo para realizar una segunda vuelta espectacular y firmar el subcampeonato liguero, que sirvió para cicatrizar las decepciones en Champions League y Copa del Rey.
Las siguientes dos temporadas tienen poco que contar, ya que fueron de éxitos absolutos, ganando dos Ligas (2005 y 2006); dos Supercopas españolas (2005 y 2006); y rematando el brillante juego de los Ronaldinho, Etoo, Xavi, Deco y compañía levantando la segunda Champions en la historia del Barça en 2006.
Con la conquista de la "orejona" se convirtió en la quinta persona, en orden cronológico, en conseguirla como jugador y entrenador. Se unía así a un prestigioso club formado, ni más ni menos, que por Miguel Muñoz, Giovanni Trapattoni, Johann Cruyff y Carlo Ancelotti.
Pero ese equipo de ensueño que había enamorado a medio mundo entró en decadencia, y tras dos temporadas sin títulos Joan Laporta anunció el 8 de mayo de 2008 el final de la etapa de Rijkaard en Barcelona. El "tulipán" sería sustituido por un técnico joven, sin experiencia, pero con un carisma innegable entre la parroquia culé, Pep Guardiola.
El desgaste de cinco temporadas al máximo nivel hizo que Rijkaard parara otra vez, y no fue hasta el 5 de junio de 2009 cuando el holandés aclaraba su futuro, que estaría ligado al Galatasaray durante las dos siguientes temporadas.
Consiguió meter a los leones en la fase de grupos de la Europa League, que superó como campeón. En la segunda ronda se acabó la suerte de los otomanos, que fueron eliminados por el Atlético con un gol in extremis de Diego Forlán.
El correcto año del Galatasaray se completó con la tercera plaza en la Superliga y los cuartos de final de Copa.
Sin embargo, no iba a terminar su segunda campaña en Estambul. La eliminación en la fase previa de la Europa League y un discreto inicio liguero (rematado por una sorprendente derrota ante el Ankaragucu) provocaron el despido del ex-técnico del Barça el 20 de octubre del año pasado que, curiosamente, era reemplazado por otro símbolo del club al que dirigía, Gica Hagi.
Tras ser objeto de todo tipo de especulaciones en los últimos meses, Rijkaard volvía a dar un triple salto mortal para dejar a todos con la boca abierta y firmar hace unos días por la selección de Arabia Saudí, donde es previsible que gane más dólares que partidos.

jueves, 7 de julio de 2011

Walter Zenga



Curiosamente, aunque dicen que en el fútbol el portero es el que mejor ve lo que pasa en el campo, pocos son los guardametas que dan el salto al banquillo. Uno de ellos es Walter Zenga, histórico del Inter, Sampdoria y selección italiana en la década de los ochenta y noventa.
Ganador de dos Copas de la UEFA, un Scudeto y una Supercopa de Italia con los "Nerazzurri", acumuló honores individuales, pero se le escapó un título con la selección italiana.
Después de su dilatada trayectoria en Italia Zenga decidió "cruzar el charco" para vestir la zamarra del New England Revolution entre 1997 y 1999.
En Massachussets tuvo su primer contacto con la dirección de equipos, pero decidió continuar esta nueva etapa en Milán, dirigiendo a un conjunto amateur de Milán, el Brera.
Esos primeros escarceos desembocaron en su primer contrato serio, con el Nacional de Bucarest rumano, en donde llegó a dirigir encuentros en la Copa de la UEFA y terminó en la octava plaza liguera en la temporada 2002-2003. No terminó su segunda campaña, siendo cesado en diciembre de 2003.
Poco tardó en encontrar trabajo. En julio de 2004, a pocos días del inicio de la liga rumana, era contratado ni más ni menos que por el Steaua, tras la sorprendente renuncia de Victor Piturca. Con el todavía jugador Dorinel Munteanu como asistente. Pese a hacerlo muy bien en Europa, llegando a octavos de la UEFA tras eliminar al Valencia, la eliminación ante el Villarreal y el despegue de la Politécnica de Timisoara en la cabeza de la liga provocaron la destitución del italiano el 19 de mayo de 2005.
Ese verano cambiaba Rumanía por Serbia para comprometerse con el Estrella Roja de Belgrado, liderando a los rojiblancos al doblete Liga-Copa.
Pese a ese éxito al año siguiente cambiaba de aires para viajar a Turquía, donde se puso al frente del nuevo proyecto del Gaziantepspor, pero después de un pobre arranque en Liga (5 victorias en las primeras 17 jornadas ligueras), abandonó el club en enero de 2007.
Aceptó una oferta del Al-Ain de los Emiratos Árabes Unidos, pero cinco meses después dejaba este exótico club para retornar a la liga rumana.
En septiembre de ese mismo año aterrizaba en el Dinamo de Bucarest para reemplazar a Mircea Rednic, pero su aventura acabó pronto. Dos meses después de su nombramientos una derrota por la mínima en el derbi ante el Steaua volvía a impedirle terminar la temporada.
Tras un tiempo como comentarista de la RAI, Zenga volvió a los banquillos el 1 de abril de 2008, sustituyendo a Silvio Baldini en el Catania. Con apenas un mes de temporada por disputar, salvó al equipo del descenso y estuvo a punto de sorprender a la Roma y meterse en la final de la Copa de Italia.
Su contrato se amplió, y todo pintaba bien para el ex-guardameta, con un especial hincapié en el balón parado que le valió buenos resultados en la primera parte del campeonato, completando la mejor temporada en puntos de los sicilianos. Pese a todo, el final del campeonato supuso su salida de la entidad de mutuo acuerdo.
El 5 de junio de 2009, después de ser relacionado con la Lazio, estampó su rúbrica en un contrato con el Palermo, sorprendiendo al ligarse al rival directo de su anterior club. Pese a arrancar con victorias en Copa y Liga, poco a poco los resultados empeoraron y un empate ante precisamente el Catania fue el último clavo en el ataúd de Zenga, que fue cesado el 23 de noviembre.
Otra vez tocaba hacer las maletas. El 11 de mayo del año pasado era presentado como nuevo técnico del Al-Nassr saudí, pero sólo duró dieciseis partidos ligueros. Despegado de la cabeza liguera, los dirigentes del cuadro de Riad decidían dejar de contar con los servicios del transalpinos aprovechando el parón del mes de diciembre, apostando por Dragan Skocic.
Esa ha sido, hasta ahora, la última experiencia de Zenga, que aspira a seguir dirigiendo desde el banquillo como lo hizo desde la portería en su época como futbolista en activo.

miércoles, 6 de julio de 2011

Graham Arnold



Damos la vuelta al mundo, y nos vamos desde Bolivia hasta Australia para hablar de este prolífico delantero "aussie" nacido en Sydney hace 43 años, y que acumuló 19 tantos en sus 54 partidos internacionales.
Tras marcar un  montón de goles en el equipo de esta ciudad entre 1982 y 1990, Graham Arnold emprendió la aventura europea, disputando las ligas holandesa y belga durante casi una década.
Un breve paso por Japón, donde vistió los colores del Sanfrecce Hiroshima, y vuelta a casa para ser jugador-entrenador del Northern Spirit entre 1998 y 2001. Allí colgó las botas, consiguiendo en su segunda temporada meter al equipo en los play-off.
Su valía y conocimientos futbolísticos hicieron que la Federación requiriera sus servicios para convertirse en asistente del combinado nacional dirigido por otro viejo conocido de este blog, Frank Farina.
El despido de Farina hizo que pudiera seguir aprendiendo de todo un crack en esto de los banquillos, Guus Hiddink. Junto al holandés vivió el Mundial 2006, y tras su salida los dirigentes federativos no se olvidaron de él, y le nombraron su sucesor.
Su debut se produjo en la fase clasificatoria para la Copa Asiática, consiguiendo el billete para disputar este torneo como campeón del grupo D.
La preparación tuvo luces y claros, algo que se repitió en la competición oficial, hasta que en cuartos Japón acabó con el sueño de los "socceroos" en la tanda de penaltis.
Esta decepción hizo que perdiera la confianza de los directivos, siendo relegado al cargo de seleccionador sub-23, con el objetivo de clasificar al equipo para los Juegos Olímpicos de Pekín. Consiguió su reto al aventajar en tan solo un punto a Irak tras una apretada fase final.
Enrolados en el "grupo de la muerte", junto a Argentina, Costa de Marfil y Serbia fue demasiado para los "olyroos", que sólo sumaron un punto ante Serbia.
Relacionado con equipos como el Bolton y el Norwich, Arnold vió como esas opciones se esfumaban y debía conformarse con mantenerse como asistente del nuevo seleccionador australiano, el holandés Pim Verbeek.
En febrero del año pasado volvía al fútbol de club para sustituir a Lawrie McKinna como nuevo entrenador de los Central Coast Mariners. Su regreso fue afortunado, dejando a los mariners como segundos en la fase regular.
Ya en el play-off los de Nueva Gales del Sur superaron a Brisbane Roar y Gold Coast United para volver a citarse con Brisbane (campeón de la primera fase) en la gran final disputada el pasado 13 de marzo.
Tras empatar a dos en el tiempo reglamentario y la prórroga, los penaltis fallados por Daniel McBreen y Predrag Bojic dejaron a Arnold con las ganas de levantar su primer título como técnico.
Con contrato para las dos próximas temporadas, veremos si sigue con su progresión como técnico y puede asumir desafíos mayores.

martes, 5 de julio de 2011

Gustavo Quinteros



Un ejemplo de que alguien no es "de donde nace, sino de donde pace" es Gustavo Quinteros. El "Facha" nació en Santa Fe (Argentina), pero el fútbol le llevó a nacionalizarse boliviano y jugar hasta un Mundial, el de Estados Unidos, tras hacer carrera en tres clubes del Altiplano: Universitario, The Strongest y San José.
En 1994 sentía nostalgia y retornaba a Argentina para enrolarse primero en San Lorenzo de Almagro y después en Argentinos Juniors, jugando su última temporada como profesional con "El Bicho".
Después de retirarse como jugador, Quinteros se integró en el organigrama técnico de San Lorenzo, fogueándose como técnico del equipo juvenil. En 2003 tuvo un breve paso como entrenador del primer equipo, pero su primer desafío serio no llegó hasta 2005, cuando regresó a Bolivia para ser el DT de Blooming.
Debutó a lo grande, y con un sistema 4-4-2 claramente establecido se hizo con el título nacional, alzando además la Copa Aerosur, lo que atrajo el interés en Argentina. La propuesta de San Martín de San Juan de la segunda división le sedujo, pero allí no repitió suerte, y fue cesado de su puesto.
Fracasado este primer intento de triunfar en el fútbol argentino, emprendía el camino de vuelta a Bolivia y al Blooming en 2007.
Nuevamente se ganaba a la grada. En primer lugar, por ganar una nueva Copa Aerosur, y en segundo, por llevar al equipo a la final del Clausura, que perdía por penaltis ante el Aurora. En el lado negativo estuvo la eliminación en la ronda previa de la Copa Sudamericana por el Olimpia de Asunción paraguayo.
En enero de 2009 expiraba su contrato con el Blooming, pero no se paraba la carrera del "Facha" en Bolivia, firmando por el Bolívar, donde obtuvo el torneo de pretemporada y el título del Apertura. Diferencias con la dirigencia hicieron que este idílico matrimonio se rompiera a finales de 2009.
Convertido en referencia y con un currículum al alcance de pocos (ganando por lo menos un título al año), no tardó en encontrar acomodo. Lo hizo en Oriente Petrolero, sumando un hito más a su exitosa labor en el fútbol boliviano al alzarse con el trofeo invernal.
El 5 de noviembre del año pasado sus merecimientos eran recompensados al ser nombrado nuevo seleccionador de Bolivia. En la preparación para la Copa América los resultados no fueron nada alentadores, sumando tres derrotas y dos empates, pero en el estreno en la máxima cita del fútbol sudamericana todo cambió, empatando ante la anfitriona, la Argentina de Messi, en el primer partido inaugural del grupo A. Para seguir aspirando al papel de cenicienta la "Verde" deberá dar la cara ante Costa Rica y Colombia.

Jozsef Kiprich



La última generación de grandes futbolistas fue la formada por futbolistas como Kiprich, que llegaron a jugar el Mundial de México en 1986.
Tres años después de esa experiencia, la última hasta el momento de los magiares, este delantero ampliaba horizontes para firmar por el Feyenoord holandés. En De Kuip pasó seis años, ganando una liga y cuatro goles, y anotando goles importantes.
En 1995 aterrizaba en Chipre para jugar en el APOEL, con el que consiguió un histórico triplete al que unió el título de máximo goleador del campeonato.
Un paso fugaz por el Den Bosch fue el preludio del regreso a su ciudad natal, Tatabanya, donde seguió perforando las porterías contrarias en sus tres últimas temporadas en activo. En la primera de ellas contribuyó de forma decisiva al ascenso del equipo, mientras en las dos últimas ya ejerció como entrenador-jugador del Lombard FC. Su primer año superó todas las expectativas, y el equipo terminó cuarto de la Primera húngara.
Para su segunda campaña cambió el formato de la competición, dividiendo a los equipos en dos grupos. El Lombard acabó liderando la primera fase, pero el equipo se hundió en la parte decisiva de la temporada y Kiprich fue cesado en marzo de 2001.
Tan solo unos meses después, en julio, se comprometía con el Vasas, pero la suerte no le acompañó. Con quince puntos en las primeras veintidós jornadas llegaba el segundo cese para nuestro protagonista, en el mes de diciembre.
Pero la carrera de Kiprich ya estaba lanzada, y en abril de 2002 bajaba un escalón para sentarse en el banquillo del Kecskemeti, arrimando el hombro para evitar el descenso a Tercera.
Tras triunfar en su país, en julio de 2003 cogía las maletas para viajar a Rumanía, donde le esperaba el Olimpia Satu Mare. Volvió a tener buenas sensaciones, con quince puntos en seis partidos, pero los cantos de sirena hicieron que aceptara el reto de coger las riendas del Gyor Eto en septiembre. Tres partidos invicto relanzaron a los verdes, pero una mala racha acabó con la confianza de la directiva, que decició prescindir de su técnico.
En una decisión sorprendente Kiprich retornaba al Olimpia, dejando al equipo tercero, pero sin alcanzar la promoción de ascenso.
El fútbol húngaro le llamaba una vez más, en esta ocasión para ponerse al frente del Diosgyori-Balaton en la temporada 2004/05. Tres puntos sobre veintiuno posibles determinaron el cambio en el banco.
Esa decepción se atenuó al retomar el contacto con el Feyenoord, para el que ejerció como scouter desde 2005, labor que compaginó con la de técnico del equipo sub-19 del Ujpest.
Su dedicación al fútbol de base acabó en abril de 2007, cuando le llegó la ocasión de unirse al nuevo proyecto del Lombard-Papa, donde permaneció hasta marzo del año siguiente.
Con un currículum extenso pero poco estable, en junio de 2008 estampaba su firma como nuevo entrenador del Gyirmot. En este club por fin pudo desarrollar un proyecto a largo plazo, dirigiendo la nave de los de Gyor hasta hace apenas un mes.
Su próximo objetivo, confirmado dos semanas atrás, le llevará de vuelta donde empezó todo. Su objetivo, devolver al club de su ciudad a la élite del fútbol húngaro que abandonó en el verano de 2008.

lunes, 4 de julio de 2011

Jiri Nemec



Nacido en Pacove hace 45 años, este centrocampista tuvo el honor de jugar en los dos instituciones del fútbol checo (Dukla y Sparta) antes de pasar casi un década corriendo la banda con la camiseta del Schalke 04. Una vez abandonada la que fue su casa de Gelsenkirchen, era hora de retomar las raíces, jugando sus últimos encuentros en varios clubes checos hasta su retirada como jugador del FK Dobrovice a finales de la temporada 2005-2006.
Futbolista checo del año en 1997, títulos de Liga y Copa en la República Checa, en Alemania repitió triunfos ganando la UEFA y la Copa de Alemania con el Schalke. Si ese palmarés es de por si envidiable, Nemec tuvo la oportunidad de lograr algo que sólo había conseguido en una ocasión su país, por entonces unificado con Eslovaquia: levantar la Copa de Europa de selecciones. Fue en Inglaterra, en 1996, cuando Alemania les arrebató in extremis el trofeo con dos goles de Bierhoff que remontaron el conseguido por Patrick Berger.
Una vez colgadas las botas, en el verano de 2006, se incorporó al staff técnico del Dukla como asistente de otro ex-jugador del club, Günter Bittengel para intentar devolver la gloria a un grande venido a menos. En enero de 2007 daba el salto al banquillo para hacerse cargo del equipo hasta final de temporada, debido al fichaje de Bittengel por el Jakubčovice.
Recuperado el tándem en el inicio de la 2007-2008, al año siguiente Nemec volaba en solitario para dirigir al filial, llevando a cabo una gran labor con los valores más jóvenes que continuó al año siguiente con los juveniles.
Su relación con el Dukla se rompió, y en junio de 2010 le llegó la oportunidad de mostrar su valía al ser contratado por el SK Kladno como ayudante, pero no tardó en cambiar de aires por la mala situación económica de la entidad. En enero de este año aterrizaba en el modesto SK Sokol Brozany, de la cuarta categoría del fútbol checo. Los suyos acaban de finalizar cuartos en liga, aunque empatado a puntos con el tercero.